¡«Sin hache intercalada» cumple un año!

¡El blog cumple un año! Ayer, 8 de febrero, hizo doce meses desde aquella primera reseña de George, de Alex Gino, libro que me encantó y, por ello, inauguró este pequeño rincón.

El cumpleaños me ha pillado por sorpresa, para qué te voy a engañar. Se me había olvidado por completo. Pero esta mañana, muy sabiamente, Facebook me ha recordado un post en el que hablaba de que ¡había creado un blog!, de que había pasado un año de eso. Y, claro, no sé a ti, pero a mi con los cumpleaños me da por echar la vista atrás, reflexionar, pensar en las cosas buenas y malas que me han pasado en el último año, en lo que he conseguido… Así que he hecho más o menos lo mismo, pero centrándome solo en «Sin hache intercalada».

(Sin duda, una de las mejores cosas de 2017, a título personal, fue decidirme y crear por fin este blog).

Desde George, ha habido más reseñas (22 concretamente), resúmenes mensuales de lecturas, consejos sobre ortografía y cosillas varias relacionadas con la literatura y las palabras. En total, 46 entradas hablando de lo que a mí me va.

Primer aniversario blog

De estos doce meses me llevo la constancia de escribir cada semana aquí, de tener un hueco para hablar de varias de las cosas que más me gustan y compartir con otros la pasión por estos temas.

Y no descubro nada nuevo si también te cuento que ha habido momentos de frustración en los que he estado a punto de abandonar. Creo que la mayor parte de personas que tienen un blog han pasado por ello. Solo unos pocos logran un «bombazo» con el suyo, lo petan y de repente les llueven los libros y las colaboraciones y blablablá. De ahí que llegasen preguntas como: ¿Para qué voy a continuar?, ¿de qué sirve? Y tuve que darme cuenta realmente de que escribía y mantenía un blog simplemente porque disfruto con ello, porque me encanta escribir, leer, corregir textos, hablar sobre todo ello.

Así que sigo. Quiero renovar su aspecto, actualizar contenidos, lavar un poco la cara a «Sin hache intercalada», para hacerlo aún más mío, más acorde a mí y a lo que se me pasa por la cabeza, para sentirme más cómoda y a gusto. Tocan semanas de pensar en ello, de diseñar, de planear y renovar. Para seguir, al menos, otros doce meses más.

¡Gracias a todos los que pasáis por aquí, leéis, compartís, comentáis!

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Lecturas de enero

¿Enero se te ha pasado tan rápido como a mí? Estaba celebrando el comienzo del nuevo año y, de repente, con un parpadeo, ha empezado febrero. Que, a ver, no me voy a quejar, porque el primer mes de 2018 me ha dejado buenas lecturas. A continuación te cuento un poquito sobre cada una de ellas, por si consigo picarte el gusanillo para que tú también los leas.

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10 cosas (más) que odio como lectora (segunda parte)

Ya avisé en la primera parte: odio tantas cosas como lectora que podría publicar un montón de entradas más. Así que… ¡allá van otras diez!

1. Las malas traducciones, sobre todo en cuanto a palabrotas y lenguaje coloquial se refiere. Es decir, de eso que en inglés seguramente hayan puesto «fuck» y lo traducen como «córcholis» o alguna estupidez así. Por favor, un lenguaje más cercano a la realidad, gracias.

2. Que me juzguen por leer literatura juvenil O LO QUE ME DÉ LA GANA.

3. Que el autor desaproveche una idea, trama, universo, personajes guais. Hay libros que dices: «Buah, el libraco que podría haber sido y HA ESCRITO ESTA PORQUERÍA».

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Lecturas de diciembre

Sí, lo sé. Estamos a mediados de enero. Pero no quería dejar de reseñar los libros que he leído en diciembre porque ha habido de todo: algunos que me han gustado mucho, otros que me han decepcionado y otros que directamente no me han gustado nada. Así que, con un poco de retraso, aquí están.

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Mis 5 mejores lecturas de 2017

2017 ha sido, sin duda, el año que más libros he leído. También ha sido el año de los descubrimientos literarios, de los libros feministas, de los libros de autoras y de un parón lector que me dejó temblando medio verano.

Me ha costado un montón (sudores, lágrimas, ya sabes) escoger solo cinco lecturas, pero, a la vez, quería obligarme a escoger solo cinco. Como siempre, se han quedado fuera muchos buenos libros que, ejem, menciono al final.

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